La mayor desilusión, de alguien a quien creía sensible a mi desorden interior y mi condición de mujer, todavía guardo la esperanza de que sea solo una fachada levantada frente a los demás, que detrás se halle quién fue franco conmigo, compartió momentos que nadie hizo y demostró su lado más humano, consciente o inconsciente hizo un poquito más soportable mi quehacer diario.
Está claro que la vida no anda por donde nosotros quisiéramos, me quedo con la huella de aquellos que me dieron su cariño aunque fuera tan solo por un momento, deseo comprensión para ellos y claridad de pensamiento en sus resoluciones, que francamente les vaya bien y que hagan con mi recuerdo lo que buenamente quieran.
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